Ho’oponopono, Dr. Len, filosofía y práctica

Al practicar Ho’oponopono, la ancestral técnica hawaiana, aceptamos toda la responsabilidad por lo que sucede en nuestra vida, recuperando el poder de crear otra realidad.

Fue en el año 2011 cuando mi hijo Teijiro Diego me envió un libro acerca del  Ho’oponopono, y no fue sino hasta el año 2016 -casi cinco años después- cuando recién comencé a interiorizarme del tema, una vez que ya habían transcurrido una serie de sucesos relacionados con el asentamiento de mi vida en París (y que relato en mi libro “La Maravillosa Experiencia de Ser“) que me permitieron comenzar a ganarme la vida y a estar dispuesto a seguir adelante, como decía entonces, “luchando por mi libertad”. Cuando escuché al Dr. Len, el ejecutor moderno de esta práctica milenaria decir que él hacia Ho’oponopono únicamente para ser libre, porque buscaba su libertad, comprendí que era la técnica que había estado buscando, que mi hijo me había envido hacia 5 años, y que yo no había sido capaz de valorar en su momento.

En la actualidad, y después de haber revisado numerosos vídeos y textos relacionados con el Ho’oponopono, he querido compartir en este artículo extractos textuales de las palabras del Dr. Len, como una forma de reafirmar el sentido o filosofía del Ho’oponopono y cómo practicarlo.

Si alguien no conoce acerca del Ho’oponopono y desea enterarse de qué se trata más allá de este post, quizás una buena expliación sea la que proporciona la Dra. Mª Carmen Martínez en el vídeo: Ho’oponopono: El poder sanador del perdón. También, Mabel Katz y María José Cabanillas cuentan con numerosas charlas explicativas en TouTube.

Ho’oponopono: 100% responsables.

Entre los aspectos centrales de la entrevista realizada por Rita Montgomery y el Dr. Rick Musgo al Dr. Hew Len sobre la base del libro publicado por Joe Vitale “Cero Limites. El Sistema Hawaiano Para la Riqueza, la Salud, La Paz, y Más“, a continuación se exponen algunas ideas centrales o filosofía del Ho’oponopono expresadas por el Dr. Len.

  • Al universo no le interesa que ayudes ni que salves a nadie, al universo le interesa que seas 100% responsable.

    Lo importante es hacerse 100% responsable de la información que está en uno. No tiene que ver con el otro.

    No vemos el origen de los problemas en nosotros mismos y, entonces, los repetimos una y otra y otra vez sin cesar.

    Cualquier persona que aparece delante de mi o detrás de mi comparte datos y los limpio en mí.

    Si aparece una “información repulsiva”, es que está en mi. Entonces me pregunto: ¿Qué está ocurriendo en mi para que suceda esta experiencia frente a mis ojos o en mi vida? ¿Qué hay en mi para que yo vea a otra persona como una imbécil?

Esto es lo que implica hacerse 100 % responsable, aceptar toda la responsabilidad por lo que sucede en nuestra vida, o mejor dicho, en el espejo de la vida, allí donde se refleja la información inconsciente que también nos conforma, un concepto que resulta extremadamente similar a lo que nos señala y apunta “Un Curso de Milagros”, mediante frases como las siguientes:

Lo que reconoces en tu hermano lo reconoces en ti.
Tu hermano es el espejo en el que ves reflejada la imagen que tienes de ti mismo.
Si le señalas a tu hermano los errores de su ego, tienes forzosamente que estar viendo a través del tuyo.
El mensaje que tu hermano te comunica depende de ti.
Tu función no es cambiar a tu hermano.
En tu hermano reside tu salvación.

Por este motivo, el Dr. Len en la entrevista realizada por Rita Montgomery, indica que en el Ho’oponopono se utilizan frases de perdón y de gratitud como las siguientes:

  • TE AMO, GRACIAS por darme una nueva oportunidad para dejarte ir, para dejar ir esta información que está en mi, de forma que yo pueda ser libre.

    LO SIENTO, por favor perdóname por cualquier información que esté funcionando en mi que necesito corregir.

    Específicamente le hablo a mi niño interior, que está sufriendo porque lo estoy reteniendo.

    Una vez que dejas ir los datos, tienes la inspiración para hacer algo que nunca antes habías hecho.

    Luego, en libertad, la información fluye libre desde la fuente.

    Refiriéndose a los enfermos sanados en el hospital Psiquiátrico de Hawai, el Dr. Len aseveraba: Yo solo me ocupé de mi, yo no ayudé a nadie, yo soy el responsable al 100% de lo que ocurría y entonces yo me ocupé de mí. Ellos me mostraron las cosas que yo debía dejar ir.

    Las personas no somos espejos exactamente, tenemos recuerdos compartidos.

    No pretendo ayudar ni sanar a nadie, solo limpiar mis datos. No sé lo que es la compasión ni el amor, es la nada. Yo quiero ver a Dios en cada uno de vosotros y nada más.

    Si veo a Dios en vosotros yo me digo, estoy bien. Ya que vosotros sois perfectos, la imperfección estaba en los datos que había en mi que me hacia verlos de una forma u otra.

    Veo en las personas lo que Dios puede hacer.

HO’OPONOPONO, COMO PRACTICARLO

A continuación se entregan los pasos para hacer Ho’oponopono, tanto para autosanación como cuando nos enfrentamos a nuestros pensamientos erróneos, reflejados en el “exterior”, en aquello que nos sucede en nuestro entorno y con nuestro hermano.

Auto-sanación

Invocar o sentir la mayor presencia amorosa que podamos sentir en ese momento, luego, conectarse con el niño interior y decirle lo siguiente: “Por favor mi niño, pídele a la fuente que fluya a través de nosotros para sanar la causa de esta …enfermedad, dolor, falta de dinero, soledad, etc, etc, etc…lo que sea”.

“…enfermedad, dolor, falta de dinero, soledad, etc, etc, etc…lo que sea, está almacenada en la información que guarda mi niño interior desde nuestra creación, entonces nos dirigimos al niño y le decimos: LO SIENTO, PERDÓNAME (me perdono), TE AMO, GRACIAS”. Y se repiten estas cuatro palabras como un mantra el mayor tiempo posible.

100% responsable

Cualquier persona o situación “repulsiva, dolorosa, que me desagrada o molesta, por lo cual me irrito, me da rabia, enfurezco o enfermo, etc.”, aparece en mi vida única y exclusivamente porque es información que está en mí y quiere ser cambiada, transmutada, entonces la limpio de la siguiente manera.

“…persona o situación repulsiva, dolorosa, que me desagrada o molesta, por lo cual me irrito, me da rabia o enfurezco…etc, etc, etc… es una información que está almacenada, guarda en mi niño interior desde nuestra creación. Entonces nos dirigimos al niño y le decimos: LO SIENTO, PERDÓNAME (me perdono), TE AMO, GRACIAS”, GRACIAS por dejar ir estos pensamientos erróneos que hacen que yo vea a esta persona o situación repulsiva, dolorosa, como cualquier otra cosa que no es un ser perfecto de luz amorosa”.

LO SIENTO, PERDÓNAME, TE AMO, GRACIAS.

Esta parte final se puede repetir como un mantra, 15 minutos, 1 hora, etc. Mientras más tiempo y más días, mejor, hasta que se sienta que ya no es necesario seguir repitiendo.

Para concluir, se realiza la respiración que en Hawaii se denominó “Ha” (ha: inspiración – aliento o inspiración divina; wa: agua; ii: divinidad): Contar hasta 7 mientras se inspira, contar hasta 7 mientras se retiene el aire, contar hasta 7 cuando se expira Y DECIR EN VOZ ALTA HAAAAAA, y contar hasta 7 antes de volver a inspirar. Repetir 7 veces, y unir el dedo índice y pulgar durante la respiración, poniendo las manos sobre las rodillas o sobre las piernas.

Robert YASUDA, PhD. Autor del libro “La Maravillosa Experiencia de Ser“.

 

6 Comentarios

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    Susana
    Me empezo a interesar hace mucho tiempo no se como ni donde lo escuche hoy despues de muchos años estoy en la busqueda del entendimiento de esta tecnica y la valoro mucho gracias !!!...
    • Robert YASUDA
      La información nos llega de manera perfecta y en el momento preciso para nuestro mayor provecho y entendimiento, sea de aquí o de allá, por la voz de un extraño o de un amigo, de algo escrito en alguna parte, que te llama la atención en algún afiche o un libro que casualmente cae, siempre es así, para tu mayor bien y provecho. Muchas gracias.
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    Leonor
    Muy interesante gracias
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    Carolina COHEN POLANCO
    Encuentro que el Ho’oponopono libera, tranquiliza, conecta con el ser profundo que somos, nos libera de los pensamientos y sentimientos negativos, que se entrometen en nuestras vidas causándonos sufrimiento. Nos conduce a una forma de perdón sincera, en la cual nos reconocemos a nosotros mismos y al otro, como parte de nuestro mundo interior. Muchas gracias, Robert, por compartir esta información tan enriquecedora y tan necesaria, de una forma tan sencilla y cercana.

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